Es extraño, estuvo viviendo mucho tiempo en el departamento de enfrente y nunca lo vi, hasta hace un mes en que llego a mi casa cayendose de borracho a contar historias sobre su vida. Me gustó. No lo volví a ver hasta hace apenas una semana y me di cuenta de que el tipo me agrada, me agrada.
Pero en fin, el tipo se muda esta semana, seguramente no lo volveré a ver y francamente no iba a suceder nada (no estando sobrios).
En fin, siempre conozco a la persona indicada en el momento equivocado, a eso le llamo, tener mala suerte.
lunes, 13 de junio de 2011
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